
El gobernador Ricardo Quintela confirmó que la provincia volverá a utilizar los “Chachos” para afrontar los incrementos salariales de los trabajadores estatales en medio de las dificultades financieras.
La medida comenzará a aplicarse con los haberes de julio, que serán abonados en agosto, luego de que el Gobierno nacional no respondiera a un pedido de adelanto de fondos por coparticipación realizado por la provincia.
“Tenemos dificultades económicas, pero vamos a cumplir con el pago de los salarios”, sostuvo el mandatario al anunciar el regreso de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos popularmente como “Chachos”.
Según explicó Quintela, la decisión fue adoptada tras una nueva negativa de Nación a asistir financieramente a La Rioja, en un contexto de fuerte caída de recursos y restricciones presupuestarias.
Los “Chachos” ya habían sido implementados en 2024 y permitían cubrir hasta el 30% de los salarios del sector público.


