La convocatoria tuvo lugar en la Plaza 25 de Mayo, donde se congregaron integrantes de organizaciones feministas, colectivos sociales, referentes institucionales y ciudadanos que se sumaron de manera espontánea a la movilización.

La jornada estuvo atravesada por la conmoción generada por los recientes femicidios de Agostina Vega, de 14 años, en la provincia de Córdoba, y de Dulce Candia, de 17 años, en Misiones, hechos que volvieron a poner en agenda la necesidad de profundizar las acciones de prevención y protección frente a las violencias de género.
Durante la actividad se dio lectura a un documento consensuado por las organizaciones convocantes, en el que se expresó la preocupación por la situación actual y se reclamó la continuidad y fortalecimiento de las políticas públicas destinadas a prevenir, abordar y erradicar las distintas formas de violencia contra mujeres y diversidades.
Asimismo, se planteó la necesidad de garantizar mecanismos de asistencia, acompañamiento y acceso a derechos para quienes atraviesan situaciones de violencia.
La movilización se desarrolló bajo el lema “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, una consigna que buscó visibilizar no solo la persistencia de la violencia machista, sino también las condiciones económicas y sociales que impactan particularmente sobre mujeres y diversidades.
Durante la jornada también se difundieron estadísticas elaboradas por organismos judiciales y organizaciones de la sociedad civil sobre la situación de los femicidios en Argentina.
Según relevamientos de organizaciones especializadas, en lo que va del año se registraron 105 femicidios en el país, lo que representa un caso cada 35 horas.
Por su parte, el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina informó que durante 2025 se contabilizaron 200 víctimas de femicidio directo, incluidas cuatro mujeres trans, frente a las 228 registradas en 2024. De acuerdo con ese informe, en el 83 por ciento de los casos existía un vínculo previo entre la víctima y el agresor.